Campo Alegre no es solo una hípica en Aragón: es nuestro hogar, nuestro proyecto de vida y el lugar donde compartimos en familia lo que más nos apasiona. Detrás de todo lo que ves, estamos nosotros: Jose Ángel, Mabel, Ireneo y Darío. Una familia unida por el amor a los caballos, la naturaleza y las personas.
Nos conocimos gracias al mundo ecuestre y decidimos aunar fuerzas para construir este sueño, que hoy es una realidad viva, en constante crecimiento. Con los años, Campo Alegre se ha convertido en un espacio de referencia en el turismo ecuestre en la Comarca del Moncayo, donde conviven la profesionalidad y el cariño, el aprendizaje y la confianza, la experiencia y la calidez.
Nos define un trato cercano y familiar, donde cada persona es bienvenida y valorada. Apostamos por la doma natural y el bienestar animal como pilares fundamentales de nuestro trabajo. Y cuidamos siempre la seguridad de todos: creemos que se puede disfrutar, aprender y vivir experiencias inolvidables… sin asumir riesgos innecesarios.
La familia Campo Alegre

Jose Ángel
Sabiduría, experiencia y alma de Campo Alegre
Jose Ángel lleva más de 35 años dedicado al mundo ecuestre, formándose en Francia y consolidando su trayectoria con una profunda vocación educativa y deportiva. Titulado como guía de turismo ecuestre y profesor de equitación en el ciclo de grado medio “Actividades Físico-Deportivas en el Medio Natural”, imparte clases en un instituto de Educación Secundaria desde el año 2001.
Es el corazón que late con fuerza en Campo Alegre: transmite alegría, vitalidad y una sabiduría que ha sabido compartir tanto con su familia como con generaciones de alumnos. Su presencia aporta seguridad, estabilidad y equilibrio, convirtiéndose en un pilar fundamental en cada actividad, tanto en las clases de equitación como en las rutas a caballo por el Moncayo.
Durante los campamentos y el día a día en la hípica, se encarga de la organización y supervisión de todo lo relacionado con los caballos, garantizando siempre un entorno seguro, cuidado y profundamente respetuoso con los animales. Su experiencia y liderazgo son clave en la formación ecuestre que ofrecemos, basada en el respeto, la seguridad y la pasión por el caballo.

Mabel
Calidez, visión y compromiso con las personas
Mabel es mucho más que cofundadora de Campo Alegre: es el alma acogedora que da forma a cada detalle, a cada actividad, a cada mirada atenta. Con una gran vocación educativa y humana, aporta sensibilidad, organización y una capacidad única para crear espacios donde las personas se sienten como en casa.
Con una sólida formación en educación reglada y en tiempo libre, combina su labor en la hípica con su trabajo como profesora en un colegio de Educación Primaria y Secundaria. Su experiencia y vocación la convierten en una guía cercana, alegre y entusiasta, con una enorme capacidad de trabajo y entrega.
En los campamentos de equitación y naturaleza, está completamente volcada en la supervisión pedagógica de las actividades, cuidando cada detalle para que niños y jóvenes vivan una experiencia educativa en el medio natural, segura y llena de alegría. Su enfoque combina el aprendizaje con el disfrute, y es parte fundamental de nuestras propuestas de actividades escolares al aire libre y formación en valores.

Ireneo
Profesionalidad, experiencia y calma en cada paso
Hijo mayor de Jose Ángel y Mabel, Ireneo lleva montando a caballo prácticamente desde que dio sus primeros pasos. Su vínculo con los caballos es profundo, natural, y se refleja en cada gesto, en cada enseñanza y en la serenidad que transmite tanto a los animales como a las personas.
Titulado como Técnico Deportivo en Hípica de Nivel II en Disciplinas Olímpicas y en R.O.T.E., examinador acreditado de galopes y con un máster como profesor de enseñanzas deportivas, Ireneo aúna formación de alto nivel y una experiencia vital que lo convierte en un referente dentro y fuera de la pista.
Jinete de raid internacional de dos estrellas, compite desde muy joven en esta exigente disciplina, representando el compromiso de Campo Alegre con la formación ecuestre avanzada y el deporte de resistencia.
En la hípica, se encarga de las clases de equitación para todos los niveles y de supervisar las actividades con caballos, garantizando siempre una experiencia segura, formativa y enriquecedora para todos.

Darío
Pasión, cercanía y energía joven
Hijo pequeño de Jose Ángel y Mabel, ha crecido “entre caballos”, respirando desde niño el amor por la naturaleza y el mundo ecuestre. Titulado como Técnico Deportivo en Hípica de Nivel I, ha hecho de esta pasión su forma de vida, siguiendo los pasos de su familia y aportando su propio estilo. También compite en raid ecuestre, en la categoría de 2 estrellas a nivel internacional.
Alegre, entusiasta y con un don especial para conectar con las personas, Darío destaca por su sensibilidad y su habilidad natural para trabajar en actividades ecuestres con personas con diversidad funcional, transmitiendo confianza, alegría y respeto en cada sesión.
Combina su labor en la hípica con sus estudios y su amor por la música, lo que aporta una energía única a todo lo que hace.
Con él, cada experiencia se convierte en una oportunidad para disfrutar, aprender y sentirse acompañado. Ya sea en terapias asistidas con caballos, en rutas o en actividades con grupos, Darío crea vínculos auténticos que hacen de cada momento algo especial.